Autor: Andrés Haro Gómez

Título: ALBERTO VA A LA NIEVE

Alberto nunca había ido a ver la nieve, por eso se apuntó a una excursión del colegio que iba a Sierra Nevada.
A la excursión iba con sus amigos del fútbol, Paco y Pepe. El día anterior a la excursión, estaban tan ilusionados y contentos, que ganaron el partido por 10-0.
La noche anterior, antes de acostarse, empezó a preparar la mochila para esquiar por primera vez, metió unos guantes bien calentitos, una bufanda para proteger la garganta y un gorro para no pasar frío en la cabeza. También puso una botellita de agua y por la mañana metería un bocata por si le diera mucha hambre. Antes de meterse en la cama se cepilló los dientes y se acostó. Esa noche casi no podía dormir de lo nervioso y emocionado que estaba.
La mañana de la excursión se levantó muy temprano para comprobar que no le faltaba nada en la mochila. Después se tomó un buen desayuno que le diera fuerzas para la excursión, se colocó la mochila en la espalda y se dirigió al cole para reunirse con sus compañeros antes de coger el autobús que los llevaría a Sierra Nevada. Iba a ser un día muy largo y seguro muy divertido.
El viaje en autobús se hizo corto, ya que lo pasaron todo el viaje cantando “sale esté tren, y corre por el campo, llega se para, frente a la estación…” e imaginando lo que harían al llegar a Sierra Nevada.
Al llegar hacía mucho frío y todos se abrigaron muy bien. Fueron todos juntos a coger el teleférico que los llevaría a las pistas de esquí. Allí los estaban esperando unos monitores que les enseñarían a esquiar.
Hubo de todo, había algunos que esquiaban muy bien, otros se caían, y Paco y Pepe se chocaron entre sí y cayeron al suelo. Otros dejaron de esquiar para lanzarse bolas o hacer un gran muñeco de nieve.
Ya era hora de regresar y se despidieron de los monitores que les habían ayudado a esquiar y a pasarlo muy bien, y se dirigieron a subirse al autobús. El camino de vuelta fue muy silencioso, muchos se durmieron debido al cansancio, y otros recordaban lo que habían hecho en Sierra Nevada.
Al día siguiente en el cole, cuando llegó la hora del recreo, algunos jugaron a que estaban esquiando y otros no dejaban de contarles a sus compañeros de colegio, el día tan divertido que pasaron en Sierra Nevada.